Global Gateway y la internacionalización con perspectiva de género: nuevas oportunidades para las empresas hacia Europa

De un enfoque transversal a una metodología práctica

La internacionalización ya no consiste solo en acceder a nuevos mercados, sino en integrar factores como la sostenibilidad, la trazabilidad, la digitalización, la innovación y la igualdad como elementos de competitividad. En este contexto, incorporar la perspectiva de género de forma transversal en los planes de internacionalización permite identificar nuevas oportunidades, responder mejor a las demandas de los mercados y reforzar la propuesta de valor de las empresas.

Desde Mujer Exportadora contamos con una trayectoria de más de diez años trabajando en programas de género e internacionalización junto a diferentes instituciones, acompañando a mujeres empresarias y organizaciones en sus procesos de acceso a mercados internacionales. Desde 2021, venimos desarrollando además planes de internacionalización para empresarias canarias en colaboración con PROEXCA, una experiencia que nos ha permitido consolidar una metodología práctica y comprobar cómo la incorporación de la perspectiva de género en la estrategia internacional ayuda a visibilizar capacidades, recursos y oportunidades que con frecuencia quedan fuera de los análisis tradicionales de exportación.

Durante el mes de julio de este año 2026 hemos tenido además la oportunidad de trasladar esta experiencia al ámbito centroamericano a través del CURSO REGIONAL DE FORMACIÓN EN EUDR Y PLANES DE INTERNACIONALIZACIÓN (Actividad formativa organizada por el CCIE en colaboración con la Facilidad Global Gateway para Centroamérica (GGF4CA) de la Unión Europea, trabajando con participantes de cinco países de Centroamérica en un proceso de formación de formadores vinculado a la internacionalización, la sostenibilidad y el cumplimiento de los requisitos del mercado europeo. Uno de los principales resultados de este proceso ha sido precisamente avanzar en una metodología que permite integrar la perspectiva de género en cada uno de los hitos de un plan de internacionalización.

¿Por qué incorporar la perspectiva de género en un plan de internacionalización?

La perspectiva de género aporta una mirada adicional sobre la empresa, su organización, sus mercados y sus cadenas de valor. No se trata únicamente de identificar si una empresa está liderada por una mujer o si cuenta con mujeres entre sus trabajadoras. El análisis puede ir mucho más allá: contribuir a detectar fortalezas, brechas y oportunidades de diferenciación. Además, en determinados mercados y cadenas de suministro, las cuestiones relacionadas con sostenibilidad, diversidad, inclusión y empresas propiedad o lideradas por mujeres están adquiriendo una relevancia creciente.

¿Cómo puede la perspectiva de género contribuir a mejorar nuestra propuesta de valor internacional?

Durante el programa Global Gateway Facility, trabajamos para integrar la perspectiva de género de forma transversal en los distintos hitos del proceso de internacionalización, evitando que se abordara como un capítulo aislado. Para ello, desarrollamos una metodología práctica dirigida a formadores, acompañada de un toolkit con recursos, plantillas, guías y materiales de referencia sobre promoción de exportaciones, internacionalización, sostenibilidad, comercio con perspectiva de género y cumplimiento del Reglamento Europeo de Deforestación (EUDR).

Uno de los momentos más interesantes del programa fue la jornada práctica final. Los participantes trabajaron en grupos multidisciplinares utilizando las herramientas metodológicas desarrolladas para diseñar el esquema de un nuevo Plan de Internacionalización con perspectiva de género. El resultado fue especialmente significativo: los participantes consiguieron integrar las recomendaciones de género en cada uno de los hitos, convirtiendo la perspectiva de género en un elemento transversal del proceso. De esta manera, el ejercicio permitió demostrar que la perspectiva de género puede pasar de la teoría a una herramienta concreta de planificación empresarial.

Cuando género, sostenibilidad y EUDR se convierten en una oportunidad comercial

Uno de los principales aprendizajes del programa fue precisamente la necesidad de superar una visión fragmentada. La igualdad de género, la sostenibilidad y el cumplimiento de los requisitos europeos pueden formar parte de una propuesta de valor internacional integrada.

En los cinco países participantes se constató la existencia de cooperativas, asociaciones de productoras y organizaciones empresariales lideradas por mujeres en sectores relevantes para las cadenas de valor afectadas por el EUDR.

Esto abre una reflexión especialmente interesante. Estas organizaciones no deben ser consideradas únicamente como beneficiarias de programas de apoyo. Pueden convertirse también en actores económicos capaces de participar en cadenas de suministro internacionales y aportar valor a compradores europeos.

La perspectiva de género deja así de ser entendida exclusivamente como un elemento transversal de política pública para convertirse también en una posible fuente de diferenciación, innovación y competitividad.

Global Gateway: conectar comercio, sostenibilidad, igualdad e inversión

Esta visión conecta directamente con el enfoque de Global Gateway, que busca impulsar conexiones sostenibles y fiables y movilizar inversiones en sectores estratégicos. Desde la perspectiva de la internacionalización empresarial, existe una oportunidad para conectar cuatro dimensiones:

comercio internacional + sostenibilidad + igualdad de género + inversión.

Esta conexión puede ser especialmente relevante para las empresas que buscan acceder al mercado europeo. La incorporación de la perspectiva de género en los planes de internacionalización puede contribuir a identificar empresas lideradas por mujeres, cooperativas y organizaciones de productoras con potencial para integrarse en cadenas de suministro europeas. Al mismo tiempo, puede ayudar a detectar necesidades de inversión en ámbitos como:

  • trazabilidad;
  • digitalización;
  • tecnologías geoespaciales;
  • sostenibilidad;
  • certificación;
  • desarrollo de capacidades;
  • acceso a mercados;
  • fortalecimiento de organizaciones lideradas por mujeres.

De esta forma, un plan de internacionalización deja de ser únicamente una herramienta para decidir dónde exportar y puede convertirse en una herramienta para identificar qué capacidades, inversiones y alianzas son necesarias para que una empresa pueda integrarse de forma sostenible en los mercados internacionales.

Una experiencia que abre nuevas posibilidades

La experiencia desarrollada durante este programa confirma algo que desde Mujer Exportadora venimos observando desde nuestro trabajo con empresarias: la perspectiva de género funciona mejor cuando deja de ser un capítulo aislado y se incorpora a la estrategia empresarial desde el principio.

El reto ahora es continuar desarrollando metodologías que permitan que esta perspectiva sea realmente aplicable por consultores, formadores, organismos de promoción exterior y empresas.

La internacionalización con perspectiva de género no consiste únicamente en contar cuántas mujeres participan en una empresa. Consiste en preguntarnos qué papel desempeñan, qué oportunidades tienen, qué barreras existen, qué capacidades aportan y cómo todo ello puede formar parte de una estrategia empresarial competitiva en los mercados internacionales.

Y, especialmente ante las nuevas exigencias del mercado europeo, la oportunidad está en conectar esa perspectiva con otros grandes vectores de transformación: sostenibilidad, trazabilidad, digitalización, inversión e internacionalización.

Desde Mujer Exportadora seguimos apostando por una internacionalización en la que las mujeres no sean únicamente destinatarias de programas de apoyo, sino protagonistas de las cadenas de valor internacionales y agentes de transformación económica.Porque incorporar la perspectiva de género a un plan de internacionalización no significa añadir una variable más.

Significa mirar la estrategia internacional con una visión más completa, identificar nuevas oportunidades y construir empresas mejor preparadas para competir en el mercado global.

IA y exportación: ¿una nueva meritocracia?

¿La inteligencia artificial está transformando el acceso a mercados internacionales? Sí. ¿Está nivelando el campo de juego para las mujeres exportadoras? No del todo.

La inteligencia artificial está transformando la forma en que las empresas acceden a los mercados internacionales. En teoría, este cambio promete algo muy potente: un entorno más meritocrático, donde las oportunidades no dependan tanto de a quién conoces, sino de lo que puedes ofrecer. Para muchas mujeres exportadoras, que históricamente han enfrentado barreras de visibilidad y acceso a redes de negocio, esto representa una oportunidad real. Sin embargo, esa promesa, aunque cierta, está incompleta.

Hoy, las herramientas basadas en inteligencia artificial permiten a los compradores identificar proveedores en mercados y sectores que antes quedaban fuera de su radar. Esto amplía significativamente las posibilidades para empresas lideradas por mujeres, especialmente en contextos donde la falta de visibilidad ha sido una limitación estructural. Al mismo tiempo, estas tecnologías están facilitando la preparación para competir en procesos internacionales: elaborar perfiles empresariales, responder a licitaciones, preparar documentación técnica o de sostenibilidad es ahora más rápido y accesible, incluso para pequeñas empresas con recursos limitados.

Pero aquí es donde conviene matizar el entusiasmo. La inteligencia artificial solo puede trabajar con la información a la que tiene acceso, y esa información suele ser pública: páginas web, directorios, perfiles digitales. Esto significa que muchas empresas, especialmente aquellas con menor presencia online o que operan en entornos con menor desarrollo digital, quedan fuera del alcance de estos sistemas. En consecuencia, la IA no necesariamente identifica a los mejores proveedores, sino a los más visibles. Y eso tiene implicaciones importantes para la equidad en el acceso a oportunidades internacionales.

Además, está emergiendo otro fenómeno que merece atención: la homogeneización. A medida que más empresas utilizan herramientas de IA para preparar sus propuestas comerciales, estas empiezan a parecerse entre sí. Lo que antes podía ser un elemento diferenciador —una propuesta bien estructurada— se convierte en un estándar mínimo. De hecho, ya existen casos en los que propuestas han sido descartadas por parecer excesivamente generadas por inteligencia artificial, lo que pone de manifiesto una tensión creciente entre eficiencia y autenticidad.

Y es que hay algo fundamental que la inteligencia artificial todavía no puede replicar: la construcción de relaciones de confianza. En la práctica, los contratos internacionales rara vez nacen de un algoritmo. Surgen de interacciones humanas: reuniones, ferias, encuentros empresariales, conversaciones donde no solo se presentan capacidades, sino también valores, visión y compromiso. Es en esos espacios donde ocurre ese momento decisivo en el que un comprador elige apostar por una empresa que no estaba necesariamente buscando, pero que le genera confianza.

Por eso, las empresas lideradas por mujeres que mejor están posicionadas para crecer en los próximos años no son las que eligen entre tecnología o relaciones, sino las que entienden cómo combinar ambas de forma estratégica. Utilizan la inteligencia artificial para ser más eficientes y competitivas en su preparación, pero al mismo tiempo invierten en formación, en comprender cómo funcionan los procesos de compra internacionales y en participar activamente en espacios donde se construyen relaciones reales. Además, cuidan su visibilidad no solo en internet, sino dentro de redes y ecosistemas donde los compradores realmente buscan proveedores.

La inteligencia artificial es, sin duda, una herramienta poderosa. Pero no sustituye lo esencial: la preparación estratégica, la visibilidad intencional y la capacidad de generar confianza. La tecnología abre caminos, pero son la confianza, la empatía y la inteligencia comercial las que los convierten en oportunidades que realmente prosperan.

8M: cuando las mujeres exportan, el mundo avanza

Cada 8 de marzo miramos hacia atrás para reconocer lo conseguido y, sobre todo, hacia delante para recordar todo lo que aún queda por hacer en igualdad. En el comercio internacional, las brechas siguen ahí: menos mujeres liderando operaciones exteriores, menos presencia en licitaciones y cadenas de suministro globales, menos visibilidad del talento femenino en los mercados internacionales.

En este contexto nace y trabaja día a día Mujer Exportadora: como un granito de arena que aspira a convertirse en playa. Nuestro propósito es claro: que ninguna empresaria se quede fuera del mapa del comercio internacional por falta de información, de acompañamiento o de redes.

Desde Mujer Exportadora hemos convertido la igualdad de oportunidades en una línea de trabajo concreta: formamos, acompañamos y abrimos puertas para que más empresas lideradas por mujeres den el salto internacional con confianza y estrategia.

En estos últimos tres años, desde Mujer Exportadora hemos trabajado codo con codo con empresarias de 7 comunidades autónomas para acompañarlas en su camino hacia la certificación como Women’s Business Enterprises (WBEs), formando y apoyando a 178 de empresas lideradas por mujeres en su acceso a las cadenas de suministro globales. No solo hemos impulsado sus procesos de certificación, sino que las hemos acompañado hasta en cinco ocasiones a diferentes ruedas de negocios internacionales, incluida la más reciente en Madrid con compradores europeos de la red de WEConnect International, donde se han generado nuevas oportunidades reales de venta a grandes multinacionales y alianzas estratégicas entre empresarias de dentro y fuera de España. Este esfuerzo colectivo ha convertido a España en el país de mayor crecimiento de empresarias certificadas Women-Owned en el mundo, reconocimiento que se ha visto reforzado con el premio al apoyo institucional de nuestro país recibido en Disney París, y que demuestra que cuando se combinan talento, acompañamiento especializado y redes globales, los resultados llegan en forma de contratos, colaboración empresarial y liderazgo femenino visible en los mercados internacionales.

En los últimos años hemos diseñado e impartido programas especializados en ventas internacionales, negociación desde la perspectiva de género y contratación pública y privada internacional para empresarias, tanto en formato online como presencial, en colaboración con entidades públicas, incluyendo formación práctica en elaboración de Planes de Internacionalización y acceso exclusivo a portales de proveedores de grandes empresas.

Sabemos que la igualdad no se construye en solitario, sino trabajando en alianza. Por eso, desde Mujer Exportadora colaboramos estrechamente con programas públicos de mujer e internacionalización para impulsar la certificación de empresas propiedad de mujeres y su acceso real a grandes compradores.

Estos años desde Mujer Exportadora hemos acompañado a empresarias en su formación, certificación como WBEs y participación en eventos internacionales, fortaleciendo sus capacidades para negociar, licitar y vender globalmente, demostrando que cada certificación, licitación o nuevo cliente es un paso concreto hacia la igualdad económica. El 8M nos recuerda que no basta con lo simbólico: es un llamado a actuar desde nuestro lugar, incorporando la perspectiva de género en la internacionalización y probando con resultados que el liderazgo femenino impulsa competitividad y desarrollo real.

Hoy queremos agradecer a todas las empresarias que han confiado en Mujer Exportadora, a las instituciones que han apostado por programas de mujer e internacionalización y a las redes que trabajan cada día para abrir espacio al talento femenino. Nuestro compromiso es seguir aportando, paso a paso, ese granito de arena que, junto al de muchas otras personas y organizaciones, está cambiando la forma de hacer comercio internacional.

Acciones promocionales: clave para que las empresarias se internacionalicen

La internacionalización se ha convertido en una meta estratégica para las empresas que desean crecer, diversificar riesgos y aumentar su competitividad, pero abrirse camino en mercados internacionales no ocurre de manera espontánea: requiere planificación, constancia y, sobre todo, acciones promocionales bien diseñadas.

Para las empresarias, las acciones promocionales son una herramienta clave para ganar visibilidad, generar confianza y crear oportunidades reales de negocio en otros países.

Participar en ferias internacionales, ruedas de negocios, foros especializados y misiones comerciales permite a las empresas lideradas por mujeres mostrar su oferta frente a compradores, distribuidores y aliados estratégicos que de otro modo difícilmente conocerían sus productos o servicios. Eventos como las ruedas de negocios internacionales para empresas propiedad de mujeres demuestran que estos espacios son plataformas efectivas para posicionar marcas, explorar nuevos mercados y abrir puertas a la exportación.

Además de dar visibilidad, las acciones promocionales cumplen una función esencial en la construcción de credibilidad, ya que el contacto directo —presencial o virtual— permite transmitir profesionalismo, resolver dudas, presentar propuestas de valor claras y generar la confianza necesaria para iniciar relaciones comerciales internacionales. Para muchas empresarias, este aspecto es determinante, especialmente en contextos donde las empresas lideradas por mujeres aún enfrentan barreras de acceso a redes, financiamiento y grandes compradores.

Otro de los grandes beneficios de las acciones promocionales es la posibilidad de crear redes y alianzas estratégicas: la internacionalización no se basa solo en vender, sino en conectar con socios locales, agentes comerciales, cámaras empresariales, programas de apoyo y otras empresarias con quienes se pueden desarrollar proyectos conjuntos, acuerdos de distribución o colaboraciones a largo plazo.

Más allá del impacto económico, las acciones promocionales tienen un efecto profundo en el empoderamiento de las mujeres empresarias, al fortalecer su confianza, ampliar sus redes globales, aumentar su visibilidad y posicionarlas como protagonistas del comercio internacional.

Cada rueda de negocios, foro o misión comercial no solo abre posibilidades de exportación, sino que contribuye a construir un ecosistema más inclusivo, donde las empresarias tienen mayor presencia, voz e influencia. En un mundo cada vez más interconectado, apostar por acciones promocionales ya no es una opción, sino una necesidad para las empresas lideradas por mujeres que desean crecer, competir y dejar huella en los mercados globales.

La Barrera Invisible: Cómo impulsar la financiación de mujeres exportadoras

Las mujeres empresarias que impulsan la internacionalización de sus empresas encuentran no solo los desafíos clásicos de exportar, sino también una barrera adicional: el acceso al financiamiento comercial, obstaculizado por sesgos de género, requisitos de garantías desproporcionados y escasa información sobre instrumentos financieros. 

A pesar de su papel clave en el crecimiento económico y la innovación internacional, sus iniciativas suelen priorizar el impacto social y la sostenibilidad, pero reciben menos apoyo bancario: en Europa, menos del 8% del capital riesgo se destina a proyectos liderados por mujeres y son 25% menos propensas que los hombres a obtener créditos externos en condiciones justas. Las dificultades se amplifican por la ausencia de historial crediticio internacional, la concentración en sectores de menor margen y las barreras de género en mercados socios.

Las causas profundas incluyen el sesgo en la evaluación crediticia, redes de inversión dominadas por hombres, doble carga laboral y familiar, y menor acceso a información y formación financiera especializada. Sin embargo, el panorama está cambiando gracias a bancos de desarrollo con enfoque de género, innovación FinTech basada en datos alternativos y crecientes redes de apoyo promovidas tanto por organismos públicos como entidades privadas. Ejemplo de ello son los programas de certificación women-owned y acompañamiento a la internacionalización impulsados por organismos de promoción de comercio exterior.

Para que más mujeres lideren el comercio internacional, es fundamental cerrar la brecha de financiación desde una perspectiva de género y aprovechar las nuevas oportunidades: usar fuentes de financiamiento especializadas, preparar una documentación impecable, fortalecer el historial financiero y construir redes que faciliten su visibilidad y acceso a mercados globales. Así, el futuro del comercio internacional será más inclusivo, resiliente e innovador.

Tips clave para empresarias exportadoras:

  • Define tu necesidad de financiamiento y elige la mejor opción según tu negocio.
  • Busca fuentes especializadas y programas para mujeres exportadoras.
  • Prepara siempre documentación y estados financieros impecables.
  • Fortalece tu historial y relación bancaria antes de pedir un crédito.
  • Presenta una propuesta de valor clara y alineada con sostenibilidad e impacto.
  • Amplía tu red profesional internacional, participa en ruedas de negocios y plataformas.
  • Consulta expertos en financiamiento, legalidad y certificación women-owned.

Mujer Exportadora: Nueve años de comercio internacional con perspectiva de género.

Este agosto, Mujer Exportadora cumple nueve años consolidando su misión de apoyar a mujeres empresarias en su camino hacia los mercados internacionales. Con más de tres décadas de experiencia, este aniversario destaca el regreso a la Universidad del País Vasco para formar a nuevas generaciones, cerrando un ciclo personal y profesional significativo.

Mujer Exportadora ha certificado a más de 160 empresarias de varias regiones bajo el sello women-owned, conectándolas con compradores internacionales. Este año, uno de los logros clave será reunir en Madrid a importantes compradores europeos en el evento regional de WEConnect International, generando un espacio lleno de oportunidades y networking.

Además de las anteriores ediciones del Internacionaliza Mujer, en Castilla-La Mancha este año se ha lanzado el programa Mujer Global, impulsado por IPEX y el Gobierno regional, para fomentar la presencia de más mujeres y jóvenes profesionales en mercados internacionales mediante actividades formativas, mesas redondas y networking.

Este año, Mujer Exportadora ha llamado la atención del BID y su plataforma Mujeres ConnectAmericas, invitándole a participar como ponente en una de sus iniciativas para impulsar la internacionalización de pymes lideradas por mujeres y fortalecer su presencia en las cadenas de valor globales.

Como profesora en el programa Talentia360 Mujeres Directivas, participamos en un debate sobre la negociación internacional con enfoque de género e interculturalidad, del que surgieron valiosas e inspiradoras reflexiones.

La finalización del Postgrado en Igualdad de Género ha reforzado el papel de Mujer Exportadora como promotora de la perspectiva de género en el comercio internacional, aportando esa visión en eventos y colaborando en programas de formación para que más mujeres compitan con éxito en mercados globales.

Este noveno aniversario no es solo una fecha, sino un recordatorio de que la constancia, el compromiso y la pasión por el talento femenino trascienden fronteras; cada certificación, cada formación, cada evento y cada conversación han tejido una red más fuerte, más conectada y más preparada. Hoy celebramos nueve años de trabajo, de sueños cumplidos y de muchos otros por alcanzar, con la certeza de que mientras exista una mujer con talento, visión y coraje que quiera conquistar el mundo, Mujer Exportadora seguirá a su lado, derribando barreras y construyendo puentes hacia un futuro más justo, inclusivo y global.

Así impacta la nueva Directiva de Sostenibilidad en tus compras y cadena de suministro

La presión regulatoria europea está impulsando cadenas de suministro más inclusivas y transparentes en nuestro país, especialmente con la entrada en vigor de la Directiva (UE) 2024/1760 sobre Diligencia Debida en Sostenibilidad Corporativa (CSDDD) el 25 de julio de 2024.

Esta Directiva obliga a las empresas a identificar, prevenir y mitigar impactos negativos en derechos humanos, laborales y medioambientales a lo largo de toda su cadena de suministro, aplicándose de forma gradual a partir de julio de 2027 según tamaño y facturación.

Aunque no menciona explícitamente a las empresas lideradas por mujeres (WBEs) ni los programas de diversidad, su exigencia de prevenir discriminaciones e impactos sociales en la cadena de valor crea un espacio legítimo para justificar e impulsar compras inclusivas como parte del cumplimiento.

Al mismo tiempo, la ISO 20400 de compras sostenibles refuerza esta perspectiva, animando a las organizaciones a fomentar la diversidad y el desarrollo de proveedores locales o subrepresentados, convirtiendo la inclusión en una herramienta de gestión de riesgos y reputación.

En España, esta regulación está generando una transformación en las prácticas de contratación pública y privada, promoviendo mayor transparencia, mejor trazabilidad y la integración de criterios sociales y ambientales en las decisiones de compra, lo que impulsa la participación de pymes y empresas lideradas por mujeres en las cadenas de suministro.

Más allá de cumplir con la normativa, las empresas que se anticipen a estas obligaciones reforzarán su competitividad, reputación y acceso a mercados que priorizan la sostenibilidad, construyendo cadenas de suministro más resilientes, justas y alineadas con las expectativas actuales de clientes, instituciones y mercados internacionales.

La Inclusión de Proveedoras en 2025: más apoyo, más inversión y nuevos retos

La nueva investigación de The Hackett Group sobre «supplier diversity» o diversidad de proveedores en 2025 confirma una tendencia clara: las grandes empresas siguen apostando firmemente por construir cadenas de suministro más inclusivas, resilientes y representativas. Pero el camino no está exento de desafíos y requiere evolución constante.

🌍 Programas de diversidad: más vigentes que nunca

Según el informe, el 90 % de las empresas encuestadas (80–100 empresas globales de gran tamaño de Norteamerica y Europa, con equipos de compras liderados por directivos de alto nivel, ingresos superiores a 5 000 M USD) afirman que mantendrán o aumentarán su apoyo a los programas de diversidad de proveedores en los próximos 12 meses. Solo un pequeño porcentaje prevé reducir su inversión o prioridad en este ámbito.

Entre las acciones más comunes:

  • Reformular el programa: aclarar qué significa “proveedor diverso” (incluyendo pequeñas empresas).
  • Reforzar la meritocracia: destacar que los contratos se otorgan según criterios objetivos.
  • Renombrar iniciativas bajo conceptos como “compras responsables” o “suministro inclusivo”.
  • Ampliar el alcance: más enfoque en proveedores locales y pequeñas empresas, permitiendo la autoinscripción de todos los proveedores.

📊 Datos clave del informe:

  • El mayor desafío sigue siendo encontrar nuevos proveedores diversos.
  • Un 75 % planea invertir en capacidades de análisis de datos para mejorar la toma de decisiones.
  • El 67 % aumentará el uso de soluciones externas, soluciones de software para mejorar la gestión y trazabilidad.
  • El 45 % ya cuenta con programas globales, activos en al menos dos regiones.
    • Europa, especialmente el Reino Unido, muestra un crecimiento notable en este ámbito.

🔄 De medir a actuar: el cambio de enfoque

Una de las tendencias más interesantes es el cambio de foco: menos énfasis en medir métricas estáticas y más en la búsqueda activa de proveedores diversos, especialmente en contextos de incertidumbre y riesgo en la cadena de suministro. Las empresas buscan alternativas locales, resilientes y alineadas con valores de sostenibilidad e inclusión.

Conclusión:
La diversidad en la cadena de suministro ya no es solo un imperativo ético, sino una estrategia empresarial sólida. Las empresas que amplien sus carteras de proveedores estarán mejor posicionadas para competir en un mercado global que exige inclusión, transparencia y adaptabilidad.

El poder de las empresas resilientes: cómo la inclusividad puede transformar las cadenas de suministro

En un entorno económico cada vez más incierto, marcado por la inflación, los cambios geopolíticos y la inestabilidad de las cadenas de suministro, las empresas se ven obligadas a repensar sus estrategias. En este contexto, la resiliencia emerge como una competencia esencial no solo para sobrevivir, sino para liderar el cambio.

Pero ¿qué significa ser una empresa resiliente? No se trata únicamente de resistir las adversidades, sino de adaptarse de forma proactiva, sin perder de vista los objetivos estratégicos. Las organizaciones resilientes analizan el entorno, aprenden de las dificultades y se transforman con agilidad, apoyadas en sus recursos humanos, procedimientos y cultura organizacional.

Uno de los pilares de esa transformación es la estrategia de compras. Las personas líderes más visionarias del ámbito empresarial están incorporando las compras inclusivas como una herramienta para gestionar riesgos, aumentar la eficiencia y generar valor a largo plazo logrando resultados sobresalientes: reducción de costes, mejora de la eficiencia, mayor innovación y, sobre todo, una cadena de suministro más resiliente.

En este nuevo paradigma, las empresas propiedad de mujeres destacan como motores de innovación y agilidad. Representan una alternativa sólida y cercana para las grandes corporaciones que buscan flexibilidad, compromiso y capacidad de adaptación. Son también una herramienta clave para reducir los riesgos asociados a las inversiones en productos y servicios esenciales, ya que ofrecen soluciones creativas, proximidad y una estructura ágil frente a las fluctuaciones del mercado.

Conclusión: resiliencia es también inclusión

Las empresas que hoy lideran no son necesariamente las más grandes, sino las más inteligentes a la hora de construir relaciones sólidas, diversas y sostenibles. La resiliencia empresarial se alimenta de la diversidad, la innovación y el liderazgo femenino.

Invertir en empresas proveedoras innovadoras y diversas —especialmente en empresas lideradas por mujeres— no solo es una apuesta justa, sino una estrategia ganadora a largo plazo.

Costa Rica Presidencia en la OCDE 2025: el Impulso a las Mujeres en el Comercio Internacional

Costa Rica da un paso en firme hacia el liderazgo global al ejercer la presidencia de la Reunión Ministerial de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) del 2025. Con el lema “Liderando el camino hacia una prosperidad resiliente, inclusiva y sostenible a través del comercio”, el país reafirma su compromiso con un desarrollo equitativo y con la construcción de un futuro más justo para todas las personas.

Este liderazgo no solo representa un hito para Costa Rica en el ámbito internacional, sino que también destaca el papel crucial de las mujeres en el comercio y la economía global. La participación femenina en el comercio internacional ha demostrado ser un motor clave para el crecimiento sostenible, la reducción de la pobreza y la generación de oportunidades económicas.

Además, la presidencia costarricense en la Reunión Ministerial de la OCDE abre nuevas oportunidades para fortalecer alianzas estratégicas y compartir mejores prácticas en la creación de políticas públicas que beneficien a las mujeres en el comercio. A través del diálogo y la cooperación, el país busca generar un impacto positivo en la comunidad internacional y consolidarse como un referente en materia de inclusión y sostenibilidad.

El papel de la mujer en el comercio internacional debe seguir fortaleciéndose para garantizar un desarrollo más equitativo y sostenible. La presidencia de Costa Rica en la OCDE en 2025 es una oportunidad única para impulsar una agenda de comercio que refleje estos valores y que sirva como modelo para otras naciones.

Con determinación y liderazgo, Costa Rica demuestra que el comercio internacional puede ser una herramienta poderosa para la transformación social, promoviendo una economía más inclusiva y resiliente para todos.