En un mundo donde el proteccionismo gana terreno, con líderes como Donald Trump impulsando restricciones comerciales, las cadenas globales de valor enfrentan una transformación que impacta especialmente a las mujeres. Trabajadoras y emprendedoras en sectores clave dependen del comercio internacional, pero las barreras arancelarias y la relocalización de industrias ponen en riesgo sus empleos y oportunidades. ¿Cómo afectan estas políticas a la equidad de género en el comercio global? ¿Qué se puede hacer para evitar que las mujeres sean las más perjudicadas?
Durante la consultoría realizada por Mujer Exportadora para ONU Mujeres en el marco del Eje Económico del Plan de Creación de Oportunidades 2021-2025 de Ecuador y los Objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, al analizar en profundidad de los nodos de las cadenas de valor aparecen múltiples cuellos de botella que limitan la participación equitativa de las mujeres en el comercio y la producción, y ello es extrapolable a muchos sectores en distintos países.
Para cada uno de los lineamientos se presentan distintas estrategias

Se detecta una brecha salarial significativa, incluso en las etapas de transformación o procesamiento donde la participación de mujeres es mayor. La falta de acceso a recursos, la asimetría en la información obtenida entre hombres y mujeres y las brechas de financiamiento, representan barreras críticas para la equidad de género en el comercio.
Como resultado se identifican cinco lineamientos clave para la formulación de políticas públicas con enfoque de género en competitividad y comercio exterior:

Como conclusión, para mejorar el desempeño sectorial, es crucial visibilizar el trabajo de las mujeres, fortalecer su presencia en espacios de toma de decisión y promover su empoderamiento, permitiéndoles acceder a posiciones de mayor relevancia dentro de las cadenas de valor.
El camino a la incorporación y empoderamiento de las mujeres en las actividades de los sectores productivos

