La reciente asunción de Donald Trump como presidente de Estados Unidos puede generar impactos significativos en materia de género y comercio internacional.

En el comercio internacional, Trump ha adoptado una postura proteccionista al implementar aranceles como herramienta de negociación con países como Canadá, México y la Unión Europea. Esta estrategia podría impactar negativamente a los exportadores españoles y a empresas que operan en el mercado estadounidense. Además, la dimensión de género en el comercio no puede ser ignorada: los acuerdos comerciales afectan de manera diferenciada a hombres y mujeres debido a las desigualdades estructurales en la economía. Integrar una perspectiva de género en las políticas comerciales y geopolíticas es esencial para garantizar un desarrollo inclusivo y equitativo a nivel global.
En este contexto, la relación comercial entre la UE y EE.UU. sigue enfrentando desafíos. Aunque ambos bloques son socios comerciales clave, no hay un tratado de libre comercio en vigor ni negociaciones activas para uno. En el pasado, se intentó establecer la Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión (TTIP) entre 2013 y 2016 bajo la administración de Barack Obama. Este acuerdo buscaba eliminar barreras comerciales y armonizar regulaciones, pero fue suspendido en 2016 tras la elección de Trump, quien lo rechazó.
Europa, por su parte, mantiene un enfoque más equitativo en sus políticas comerciales, incluso incluyendo cláusulas de género en acuerdos comerciales recientes. La UE y nuestro país deberán reforzar su compromiso con la equidad de género en el comercio para mitigar impactos negativos y seguir liderando iniciativas que fomenten el desarrollo sostenible e inclusivo.
En conclusión, las decisiones de la administración Trump en temas de género y comercio han generado intensos debates y preocupaciones en diversos sectores. La comunidad empresarial y los defensores de los derechos humanos debemos estar atentos a las repercusiones de estas políticas y su impacto a nivel global, para evitar distorsiones en los avances ya conseguidos.
