Los acuerdos comerciales, como el Tratado Mercosur-UE, tienen impactos diversos en hombres y mujeres debido a las desigualdades estructurales presentes en nuestras economías y sociedades. Por ello, resulta fundamental analizar las implicaciones de género de este tipo de tratados para garantizar que tanto mujeres como hombres se beneficien de sus resultados y estén protegidos de posibles efectos negativos.
Un tratado aún en proceso de aprobación

El Tratado Mercosur-UE, firmado de forma preliminar en 2019, aún no ha sido aprobado ni implementado en su totalidad. Para que entre en vigor, requiere la ratificación de los parlamentos de todos los países miembros de Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) y de la Unión Europea, además del Parlamento Europeo. Este largo proceso ofrece una ventana de oportunidad para reflexionar sobre temas clave que el acuerdo debe abordar, como sus impactos desde una perspectiva de género, ambiental y social.
Una oportunidad para un desarrollo más equitativo
El comercio internacional puede ser una herramienta poderosa para el desarrollo, pero sin una perspectiva de género clara, los acuerdos comerciales pueden perpetuar desigualdades existentes o incluso agravarlas. El Tratado Mercosur-UE presenta varias áreas de preocupación en este sentido:
- Derechos laborales y brecha de género
Aunque el tratado incluye compromisos en materia de derechos laborales, no aborda explícitamente problemas estructurales como la brecha salarial de género ni las condiciones laborales en sectores altamente feminizados. - Desigualdades en la negociación y la implementación
Las negociaciones comerciales históricamente han sido dominadas por hombres, tanto en Mercosur como en la UE. Esto plantea dudas sobre si las necesidades y preocupaciones específicas de las mujeres han sido consideradas durante el diseño del acuerdo. - Impactos desproporcionados
Las mujeres son más vulnerables a los cambios económicos derivados de la liberalización comercial.
Medidas para un comercio inclusivo
Para garantizar que el Tratado Mercosur-UE contribuya a un desarrollo más equitativo, es crucial incluir medidas específicas que promuevan la igualdad de género. Algunas propuestas para avanzar en este sentido son:
- Evaluaciones de impacto de género: Antes de implementar las disposiciones del tratado, se deben realizar estudios que evalúen sus posibles efectos diferenciados en hombres y mujeres.
- Protección de trabajadoras: Las normas laborales y los compromisos de derechos humanos en el tratado deben incluir medidas explícitas para garantizar condiciones justas para las trabajadoras.
- Participación inclusiva: Es necesario establecer mecanismos que aseguren la participación de las mujeres en los procesos de toma de decisiones relacionados con la implementación del acuerdo.
Conclusión
El Tratado Mercosur-UE representa una oportunidad única para repensar cómo los acuerdos comerciales pueden contribuir a un desarrollo más equitativo. Sin embargo, para que esto sea una realidad, es imprescindible adoptar un enfoque inclusivo que considere y mitigue las desigualdades de género. Los gobiernos y la sociedad civil tienen un rol clave en exigir que el comercio internacional no solo sea un motor económico, sino también un catalizador de justicia e igualdad para todas las personas.
