
La COP29 (29ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático) se celebró del 11 al 22 de noviembre de 2024 en Bakú, Azerbaiyán. Este evento reunió a líderes mundiales, negociadores y organizaciones clave para discutir estrategias para enfrentar la crisis climática. Apodada como la «COP de la financiación», su objetivo central fue establecer un nuevo objetivo financiero global para que los países desarrollados ayuden a las naciones en desarrollo a reducir emisiones y adaptarse a los impactos climáticos.
Entre los temas tratados también se resaltó que, aunque el impacto de la crisis climática no distingue fronteras, sí amplifica desigualdades, afectando de manera desproporcionada a las mujeres, especialmente en sectores críticos como la agricultura, la educación y la salud. Un estudio reciente realizado por la Asociación de Mujeres para el Desarrollo Racional (WARD) en Azerbaiyán, con apoyo de la Embajada Alemana, destaca el papel crucial del liderazgo femenino en la acción ambiental.
Este análisis ofrece una perspectiva innovadora sobre cómo integrar la igualdad de género en el comercio internacional y la sostenibilidad ambiental. El comercio internacional puede ser una herramienta poderosa para cerrar brechas de género mientras se promueve el desarrollo sostenible. Por ejemplo, el impulso a iniciativas de comercio justo y la integración de mujeres en cadenas de suministro sostenibles no solo mejoran la equidad, sino que fortalecen la resiliencia climática.

El compromiso de Azerbaiyán con acuerdos internacionales como el Acuerdo de París y la Agenda 2030 subraya la importancia de integrar la igualdad de género en sus políticas climáticas. Por ejemplo, su Programa Nacional de Igualdad de Género (2019-2023) busca aumentar la representación femenina en sectores como la gestión de recursos hídricos y el liderazgo ambiental.
A nivel global, se debe priorizar la participación de las mujeres en la elaboración de políticas climáticas y comerciales. Esto no solo es un tema de justicia social, sino una estrategia práctica para garantizar que las soluciones sean inclusivas y efectivas.
Recomendaciones para Avanzar
- Promover Mujeres en Liderazgo Ambiental: Integrar a más mujeres en roles decisivos dentro de organismos gubernamentales, ONGs y empresas enfocadas en sostenibilidad.
- Facilitar Acceso a Recursos y Financiamiento: Expandir programas de microfinanzas enfocados en mujeres para apoyar proyectos de agricultura sostenible y tecnologías verdes.
- Fomentar Educación Ambiental Sensible al Género: Desarrollar programas educativos que capaciten a mujeres en resiliencia climática, agricultura sostenible y emprendimiento ecológico.
- Reconocer a las Mujeres como Agentes de Cambio: Resaltar sus contribuciones al comercio sostenible y la acción climática, inspirando más participación femenina en estos sectores.
El liderazgo femenino tratado en Azerbaiyán muestra cómo las mujeres no solo son víctimas de la crisis climática, sino también agentes clave de cambio. En un mundo interconectado, integrar la perspectiva de género en el comercio internacional y la acción climática no es opcional, es esencial para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible y garantizar un futuro equitativo y sostenible.
