En el contexto del comercio internacional, la geopolítica desempeña un papel crucial en la determinación de políticas comerciales, acuerdos internacionales y en la competencia por los recursos naturales. Las tensiones geopolíticas, como las que ocurren entre Estados Unidos y China o entre Rusia y la Unión Europea, pueden afectar directamente el comercio internacional mediante sanciones, aranceles y restricciones comerciales, además de influir en las alianzas geopolíticas reflejadas en acuerdos comerciales.

Para integrar la perspectiva de género en la geopolítica, es esencial implementar estrategias clave como realizar evaluaciones de impacto de género para identificar y mitigar desigualdades en políticas internacionales, asegurando que sean sensibles al género y promuevan la equidad. Es crucial aumentar la representación femenina en roles de liderazgo dentro de organismos internacionales, gobiernos y ONG, así como fomentar redes y plataformas que conecten a mujeres líderes. Organizaciones como la ONU y la OMC deben adoptar políticas de diversidad e inclusión, acompañadas de capacitación regular en igualdad de género.

Los acuerdos comerciales deben incluir cláusulas de género para evitar perpetuar desigualdades, y la diplomacia debe considerar los impactos de género en sus decisiones. En contextos de conflicto, se deben implementar medidas para garantizar la participación de mujeres en procesos de paz, dado que su participación ha demostrado ser efectiva para alcanzar acuerdos duraderos.
Ejemplos de implementación incluyen el trabajo de ONU Mujeres, la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de la ONU, y las cumbres de mujeres líderes que promueven la equidad de género en la geopolítica.
Integrar una perspectiva de género en las políticas comerciales y geopolíticas no solo es una cuestión de justicia social. Al reconocer y abordar las desigualdades de género en el comercio y la geopolítica, las naciones pueden contribuir significativamente a un desarrollo más inclusivo y equitativo a nivel global.
